Gabriela del Carmen López Cazorla /
Observo con absoluta admiración el lugar que me ha visto crecer y al que le profeso un amor incondicional, pués si de algo me siento orgullosa es de ser del Barranco de Guayadeque y afortunada de sentirlo parte de mi toda mi vida.
Vivir rodeada de naturaleza te hace sentirla de una manera diferente, aprendes a escucharla, a valorarla, a respetarla y admirarla;todo ello lo demuestras en los actos que buscan un equilibrio necesario para su conservación.
La normativa que recoge el Monumento Natural del Barranco de Guayadeque ha sido redactada como todas las que buscan una ‘protección’ de un espacio natural. La explicación que nos han dado viene a decir de forma rápida y traducida a un lenguaje llano, lejos de tecnisismos,:que se han limitado a buscar en los libros donde se recogen las diferentes normas a aplicar en un espacio a proteger y sacaron las que consideraron, sin tener en cuenta que cada lugar tiene unas caracteristicas diferentes y que Guayadeque tiene habitantes con unos derechos, por tener propiedades con escrituras públicas.
Es indignante que para hacer algunas reformas necesarias para el cuidado y embellecimiento del lugar, nos vemos obligados a pedir permiso, y cualquiera que invada nuestros terrenos pueda hacer lo que quiera. Creo que lo esencial para buscar la conservación de un lugar primero hay que conocerlo y eso no se consigue yendo de paseo o pasar unas horas de relax, y en el caso de Guayadeque es fundamental hablar con su gente, sin olvidarse de sus derechos y tradiciones.
La consejería de medio ambiente del Cabildo de Gran Canaria presumede haber redactado una normativa para ‘conservar y proteger Guayadeque’, pero vemos que los años pasan desde entonces y que los únicos afectados y atacados somos los que aquí vivimos o tenemos propiedades.
Dejar claro que la realidad de este Barranco no se ve desde un coche que lleva escrito ‘Medio Ambiente- Cabildo de Gran Canaria’ para ello hay que abandonar el asfalto y acercarse por donde se instalan los que vienen a pasar el día, ya que no se molestan en personarse los días de mayor afluencia de gente o impedir dicho acceso.
En un decreto que ha sacado esta consejería prohibe, desde el 1 de julio hasta octubre, hacer fuego en cualquier zona de la isla e incluso en aquellas habilitadas para ello. Que irónico que el merendero que hay aquí no está precintado ni nada parecido, con lo cual aquí si están permitidos los asaderos.
Sin palabras nos quedamos cuando un vecino llaó a la guardia civil para hacerle saber que esta zona no está precintada y que se está haciendo fuego, y éste le respondió: ‘que se presupone que está prohibido’. Es vergonzoso que no tengamos amparo ni siquiera de los agentes que están para velar por nuestra seguridad y derechos.
Metidos en la celebración de las fiestas del barrio nos vemos, por segundo año consecutivo, sin poder hacer la hoguera del Beñesmén,que sumadas a las tradicionales de San Juan y San Pedro, están obligando a Guayadeque a perder una de sus más antiguas tradiciones.
Nos sentimos como si fueramos forasteros,inmigrantes…, intrusos en nuestra tierra;pués todo el que viene,ajeno al barranco, hace lo que le da la gana sin que nadie se lo prohiba ya que parece que tienen más derechos que nosotros como dueños y habitantes.
Permitiendo esta libertad par los que nos visitan y aplicando unas normas tajantes e injustas para nosotros,están participando en la destrucción de Guayadeque y minando la dignidad de los que luchamos porque se nos escuchen,ya que no quieren ver la realidad de un lugar al que ‘dicen’ proteger. Demagogia pura y dura.


Atrapados en una dictadura ‘progresista’





ADMIRO BASTANTE EL CORAJE QUE DEMUESTRA GABRIELA AL DAR A CONOCER LOS PROBLEMAS DEL ENTORNO EN EL CUAL VIVE Y SE HA CRIADO.
YO SOY UNA JOVEN DE 19 AÑOS QUE HE SIDO CRIADA EN GUAYADEQUE Y ME DA MUCHO CORAJE Y RABIA VER COMO DESTRUYEN TODO,Y COMO SE VA PERDIENDO TODO LO QUE YO HE VISTO DESDE QUE ME ALCANZA LA MEMORIA, MIRO CON VERDADERA TRISTEZA EL DESTROZO QUE HACEN LOS VISITANTES AL BARRANCO CADA FINDE SEMANA Y QUE NADIE HAGA NADA PARA EVITARLO,EVIDENTEMENTE ES MAS SENCILLO MIRAR HACIA OTRO LADO.
A NADIE LE IMPORTA MUCHO EL BARRANCO MAS BIEN NADA,PIENSAN QUE ES UN LUGAR DE ASADEROS Y PARA PASAR EL TIEMPO LIBRE SIN PARARSE A PENSAR EN LAS CONSECUENCIAS QUE LES AFECTA A LOS VECIN@S DE GUAYADEQUE.
SIN MAS FELICITAR A GABRIELA POR SU GRAN ARTICULO Y APOYARLA A QUE SIGA ESCRIBIENDO.
Desde aqui quiero felicitar a Gabriela y darle las gracias por sus palabras, tan sabias y a la vez y desgraciadamente tan ciertas….
Leer su escrito ha hecho revivir en mi memoria recuerdos de mi niñez; infancia(pues tuve la suerte de haber nacido en este bendito lugar). Recordar de como educadamente nos acercabamos a los visitantes que estaban metidos en nuestros terrenos o dentro de la acequia(haciendo un mal uso del agua”esa que en su momento quisieron privarnos de ella); les llamabamos como no; la atención y nos salían con la frase irónica”enseñame los papeles” ó peor aún ó más patético si cabe “guayadeque es de todos”, palabras que retumbaban en mi cabeza y me partían el corazón.
El que vive aquí ve como el que viene de fuera puede usar guayadeque a su antojo, ¿qué triste no?. Guayadeque no es un parque de recreo, aqui vivimos gente y necesitamos que nos respeten.
Me duele pensar, pero más ver, como día a día quieren acabar con todas nuestras costumbres y poco a poco están matando a este Barranco.
Me gustaría saber qué es el BARRANCO DE GUAYADEQUE para los ayuntamientos a los cuales pertenece; se lo rifan entre sí y ninguno quiere aportar un grano de arena para que sigamos conservándolo y se mantenga vivo entre nosotros…..
Mil gracias de nuevo grabiela; ojalá y tus palabras lleguen a esas personas a las que poco ó nada les importa este maravilloso lugar que nos vió nacer.
NOTA: Y como no; mil gracias también a ustedes, a todo ese equipo humano que hay detrás y que nos hace posible disfrutar de nuestras noticias y de lo nuestro.
Estupendo escrito de Gabriela que manifiesta abiertamente la problemática de éste barranco y de aquellos foráneos que intentan estropearlos (léase los clásicos domingueros que los ocupan, rompiendo su entorno). Hace unos 25 años les hice una entrevista (siendo corresponsal de LA PROVINCIA) a “Bartolito” de Cueva Bermeja y nos deleitó con su esmera sabiduría de la hermosa historia de Cueva Bermeja y los dominios del barranco y criticó la cruel forma de “pernoctar” los visitantes de fines de semana y festivos, destrozando parte del vergel del barranco. El atento escrito de Gabriela pone el dedo en “la llaga” en la defensa de nuestros derechos que el Organismo Gubernamental quieren hacer del barranco, sabiendo que los vecinos que la pueblan, son los que mejor los protegen y los que más perjudicados salen por parte de nuestras instituciones. Mis felicitaciones Gabriela y te animo a seguir adelante en defensa de nuestro legendario BARRANCO DE GUAYADEQUE.
Creo que lo que ha hecho el Ayuntamiento de Agüimes e Ingenio en Guayadeque es la mejor de las soluciones que se podía esperar. Grabriela está enfadada y la comprendo. El problema no son los visitantes. El asunto está en las malas formas de las Administraciones Públicas en hacer las cosas. Entiendo que antes de las limitaciones impuestas a este paraje, debió haberse hecho una campaña de sensibilización con los vecinos de Guayadeque y buscarles una salida efectiva, eficaz e inmediata a su modo de vida. Ese error de los Ayuntamientos y Cabildo, hacen que los residentes del barranco no vean con buenos ojos la protección dada al mismo. La gente tiene derecho a vivir como quiera y son los organismos públicos quien debe facilitar ese camino al ciudadano.
De todos modos, creo que la catalogación dada al barranco en la ley de ordenación del territorio y de los espacios naturales de Canarias seguirá siendo restrictiva y cada vez más, sin que nadie explique de forma clara a los habitantes de este lugar el por qué de ello. Bartolo que buen comer en tu casa.