El Sureste puede presumir de tener los únicos cuatro aceites de oliva virgen extra de Canarias. Tres, gestionados por los ayuntamientos de Santa Lucía, Agüimes e Ingenio y uno con entidad privada, se han convertido en otro de los atractivos gastronómicos de la zona. Tanto es así, que el aceite Caserío de Temisas de Agüimes agotó sus existencias hace unos meses debido a la gran demanda; el aceite agüimense fue el primero en producirse con gran parte de los olivos de la zona Sureste-Sur, el segundo fue el de Santa Lucía de Tirajana, otro de los más valorados a nivel internacional y por último ha sido Ingenio quien se ha animado con lo que los expertos consideran ‘otro nuevo oro líquido’ para la zona. El viticultor, Matías Santana, natural de Agüimes, produce desde hace dos años el aceite El Edén del Oleico, un caldo que ha sido piropeado por los mejores catadores de aceite del mundo. Su finca Los Barros, en Temisas alberga más de tres mil olivos y la ilusión del empresario siempre fue “explotar este regalo de la naturaleza”. Comercializar estos aceites en la Isla supone una riqueza para el Sureste y el apoyo de los ayuntamientos a los viticultores ha sido inmediato. Las bodegas donde se realiza el prensado de las aceitunas suelen ser de técnica artesanal, conservando de esta forma un sabor único en España, digno de competir en los más importantes concursos internacionales.


El Sureste, el rey del ‘oro líquido’




