Los niños del Aula de Atención Temprana de Ingenio serán atendidos por San Juan de Dios

Padres y madres de Ingenio protestan por el cierre del Aula de Atención Temprana.

 

El grupo de Gobierno del Ayuntamiento de Ingenio (PP-Agrupa Sureste) quiere que San Juan de Dios asuma parte del servicio que hasta hace unas semanas prestaba el Aula de Estimulación Temprana de la Villa. El Gobierno municipal, que cerró este servicio hace ya unas semanas presentó a los padres una propuesta para la reanudación del Aula de Estimulación Temprana.

Los responsables políticos les explicaron que la pretensión de la entidad municipal  es reabrir cuanto antes el aula, siendo las propuestas presentadas el hacerlo a través de la empresa pública ISOGES, prestar el servicio en la Ciudad de San Juan de Dios o prestar un servicio combinado entre San Juan de Dios e Ingenio. En este último caso algunas prestaciones, como la hidroterapia, se ofrecerían en la capital, mientras que otros se podrían prestar en la villa, trasladándose los técnicos al municipio.

De esta forma, con la firma de un convenio entre el Ayuntamiento de Ingenio y San Juan de Dios, se lograría ofrecer un servicio incluso más completo que el que se venía prestando, integrando el equipo en Ingenio un psicólogo/psicopedagogo, un fisioterapeuta, un logopeda y un terapeuta ocupacional.

El próximo lunes, 27 de febrero, el alcalde de la Villa de Ingenio, Juan José Gil, y la concejala de Política Social, Romina González, visitarán la Ciudad de San Juan de Dios para ir cerrando las propuestas que mejor se adapten a la situación ingeniense mientras que para el miércoles 29 de febrero está prevista otra reunión con los padres y madres para seguir estudiando las propuestas y para que el propio equipo del centro de atención expliquen los servicios que prestarían a través del mencionado convenio.

 

“MI NIÑA MEJORÓ AQUÍ”

“Cuando empezó la terapia, mi niña no me miraba a los ojos hasta que lo consiguió”, asegura Déborah Hernández, una de las treinta madres de Ingenio, que lucha desde hace semanas para que vuelvan a abrir el Aula de Estimulación Temprana.

Al escucharla hablar te das cuenta que cerrar este servicio social ha dejado a su familia perdida, desamparada y sin ilusión. La pequeña Lucía Suárez de tres años padece Autismo como la mayoría de los niños que dos veces a la semana acudía a esta Aula especializada del municipio de Ingenio. Allí, una logopeda y una psicóloga no sólo ayudaban a estos niños a desenvolverse mejor en su día a día sino que orientaba a los padres, reforzaba su seguridad y los motivaba para seguir adelante con la terapia. “Nos enteramos que Lucía era autista en julio del pasado año, mi niña no nos miraba y cuando comenzó a hablar, un día dejó de hacerlo sin más y no volvió a pronunciar una palabra. No sabíamos a quién acudir hasta que le diagnosticaron autismo. Como madre te sientes insegura, impotente …. Pero las monitoras del Aula de Estimulación Temprana hicieron que me sintiese más segura”.

En esa aula, que tampoco dispone de grandes lujos, sólo de dos buenas profesionales, Lucía, al igual que los otros 29 niños aprendió una serie de rutinas que le vinieron muy bien de cara a la comunicación con su familia, aprendió a controlar manías como el balanceo y sobre todo empezó a sentir la ayuda que tanto necesitaba para comunicarse con los demás. “Yo la llevaba dos veces a la semana al Aula y gracias a la terapia nos dimos cuenta que Lucía mejoraba. Todo ello hasta que de la noche a la mañana decidieron el 15 de diciembre cerrar el servicio. Como si fuese un aviso de despido, con quince días de antelación … Cada día sin terapia es un paso atrás para estos niños”, dice la madre.

A partir de ahí, los treinta padres afectados están haciendo lo posible para que se reabra el Aula de Estimulación Temprana de Ingenio. Negociaciones, manifestaciones, escritos, cualquier esfuerzo es poco para que sus hijos no pierdan la terapia. “Nos movemos en redes sociales, a través de emails, pero debemos dar con una solución”, añade Déborah.

Por su parte, el Ayuntamiento de Ingenio ponía 38.000 euros para mantener este servicio, el Gobierno de Canarias aportaba una cantidad menor, los dos últimos años once mil euros. Por ello, desde el consistorio afirman estar “cansados de aportar cada vez más dinero”. “Como siempre se pasan las culpas de unos a otros, y nosotros los padres y sobre todo los niños quedamos desamparados”, dice la madre.

Dejar una Respuesta

Spam protection by WP Captcha-Free

Galería de Fotos